El MEDE defiende su reforma y dice que algunos países la han malinterpretado

El presidente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling. EFE/Archivo

Luxemburgo, 3 dic (EFE).- El presidente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, ha defendido este martes la reforma que permitirá al organismo disponer de mayor poder en futuros rescates, y ha asegurado que no existe «controversia» alguna a pesar de que algunos países la hayan podido «malinterpretar».

En un encuentro con periodistas, Regling se ha referido de forma velada a las reticencias de Italia, cuyo Parlamento votará el próximo 11 de diciembre la postura oficial del país respecto a dicha reforma, la cual deberá ser aprobada por los socios de la Unión Europea.

En concreto, los cambios que el MEDE tiene pendientes de implantar le permitirán ganar peso en la vigilancia económica de los Estados en cooperación con la Comisión Europea, con el objetivo de que se convierta en el responsable del cortafuegos del Fondo Único de Resolución bancaria (FUR).

Entre sus cometidos estaría, precisamente, completar la financiación con la que cuenta el FUR para que, en el hipotético caso de que se repita una crisis bancaria de gran envergadura que requiera la intervención de los países miembros, haya dinero suficiente aunque se agote el del fondo.

Para Regling, lejos de suponer una amenaza, las medidas permitirán «avanzar» a la economía europea, y ha incidido en que se parte de un consenso inicial entre el Mecanismo y los Estados que hace pensar que se va «por el buen camino».

Por tanto, ha indicado, no se trata de un tema que genere controversias, a diferencia de cuanto sucede, por ejemplo, con la creación de un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos sobre la que sí existe más debate.

Unas palabras en la línea de lo manifestado hace unas semanas por el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, que salió al paso de las críticas vertidas por la oposición italiana, y explicó que la reforma será un hito importante para la Unión Bancaria y beneficiará a todos los socios.

Durante su exposición, Regling también ha querido recordar los efectos de la última crisis financiera, y si bien ha lamentado que nadie pudiera entonces predecir «sus dimensiones», ha añadido que diez años después la Unión Europea, gracias a la ayuda del propio MEDE, entre otros, es sin duda más «robusta».

Muestra de ello, ha indicado, es el repunte del número de inversores procedentes de fuera de la zona de la moneda única, en concreto, de países asiáticos e, incluso, latinoamericanos, que apuestan por los bonos comunitarios porque saben que ni «el euro ni Europa van a desaparecer».

Está previsto que los Estados miembros aprueben en diciembre la reforma del MEDE y debatan si vincular los futuros rescates a una reestructuración de la deuda del país necesitado, para lo que se introducirían cláusulas que facilitarían que los acreedores privados asumieran pérdidas en caso de quiebra.

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