La banca aboga por luchar contra el cambio climático «de forma planificada»

El presidente de la AEB, José María Roldán, durante su intervención en el IESE, donde ha pedido «pasar a la acción» ya en la lucha contra el cambio climático, «sin demora» y «sin perder un minuto». EFE/ Ana López

Madrid, 3 dic (EFE).- La patronal bancaria española AEB ha abogado este martes por «pasar a la acción» ya en la lucha contra el cambio climático, «sin demora» y «sin perder un minuto», pero «de forma planificada y consensuada» entre los distintos agentes sociales.

Sólo así, ha explicado el presidente de la AEB, José María Roldán, se podrán reducir las incertidumbres inherentes a la lucha contra el cambio climático, sin dejar de lado las acciones de sensibilización y concienciación de la sociedad.

Durante su intervención en un encuentro financiero organizado por el IESE, Roldán ha considerado que las actuaciones del sector bancario van a resultar «vitales» para garantizar el futuro del planeta, pero ha asegurado que la banca es perfectamente consciente del papel que ha de jugar y está preparada para ello.

En muchas ocasiones se afea a los bancos que no financien la lucha contra el cambio climático, pero se ignora «algo tan elemental», como que los bancos no determinan cómo se financia la economía, «simplemente atienden a las peticiones de crédito de sus clientes», ha lamentado.

Además, considera «sorprendente» que a pesar de la relevancia en la agenda política de la lucha contra el cambio climático, todavía no haya una definición clara de qué es «verde», por lo que pide al sector público reordenar el debate y aportar certeza al mismo.

Roldán advierte también de que los desafíos relacionados con el cambio climático exigirán amplios consensos políticos y sociales, e incluso intergeneracionales, ya que una estrategia pública sobre esta cuestión debería mantenerse vigente, en sus grandes líneas, durante 20 o 30 años.

La transición a un modelo económico más sostenible conlleva costes que habrá que repartir entre los distintos estratos de la sociedad, añade, por lo que cree «fundamental» que se utilice el amplio apoyo social a la lucha contra el cambio climático para lograr definir un reparto de costes equitativo, «proporcional».

En el caso concreto de la banca, el presidente de la patronal reconoce que se pueden hacer muchas cosas y pone como ejemplo de acciones «accesibles» todas las relacionadas con las mejoras en el aislamiento térmico y la eficiencia energética de los inmuebles.

Los bancos están acostumbrados a identificar los riesgos, medirlos y gestionarlos, pero el cambio climático dificulta estas tareas porque los datos históricos no sirven, subraya Roldán.

Ante esta realidad, propone analizar distintos escenarios de evolución hacia una economía sostenible y llevar a cabo pruebas de esfuerzo o test de estrés específicos al sector incluyendo en estos escenarios la descarbonización de las economías.

El sector bancario financia tanto a familias y empresas como al sector público y con el cambio climático resulta imposible estimar la capacidad destructiva en las próximas décadas de fenómenos como las inundaciones, los incendios, las sequías o los huracanes, lo que se convierte en un nuevo riesgo.

La mayor frecuencia e intensidad de las catástrofes naturales (incendios e inundaciones, básicamente) ha aumentando ya las compensaciones de las aseguradoras a sus clientes y ha triplicado en muchas geografías los activos no asegurables, lo que complica aún más el negocio de financiación de la banca.

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